Sera, así como la Tierra, es un planeta con algunos problemas: crímenes, debates acalorados sobre libertad, conflictos entre personas, egos inflados y, claro, problemas relacionados a la falta de petróleo y escasez de energía nuclear. Todo torna el local, de cierta manera tenso, pero, lejos de ser malo para vivir. Los que allá vivían, todavía podían darse el derecho de decir que estaban en un lugar agradable y próspero. El pueblo de Sera venera el buen gusto y a la belleza de las cosas, y eso puede ser notado a través de la arquitectura de sus ciudades (grandiosas, de mucha belleza e imponencia). Su pueblo – a través de pactos cuyo objetivo es el de buscar la paz – intentan consolidar tiempos de calmaría y benevolencia entre los seres humano.
Después de una explosión en busca de óleo, habría sido encontrado, por casualidad una sustancia llamada IMULSION (en español, emulsión). Tal sustancia recién descubierta tenía algunas propiedades interesantes:
Con el abandono de los hidrocarbonatos (petróleo y derivados), la sustancia recién descubierta – Emulsión – desencadenó la codicia de los que vivían en Sera. Al final, con la dificultad de energía que el planeta pasaba, quien encontrara esta sustancia seguramente traería para su localidad el desenvolvimiento y el progreso.
Mientras la Guerra del péndulo era disputada en la superficie de Sera, algo ocurría en las profundidades del planeta. Una amenaza inimaginable emergía, trayendo consigo destrucción, caos, muerte, y “atendida” por el nombre de Locust. Los Locust (que son una especie de langosta) eran criaturas que venían de “dentro” del planeta, y emergían a través de grandes agujeros hechos en el suelo. Después del E-Day los habitantes de Sera pudieron percibir que estaban luchando contra algo totalmente nuevo. Una fuerza que los obligaba a repensar la disputa por la Emulsión en prejuicio de su propia sobre-vivencia. Por ese motivo, la guerra disputada por décadas y décadas fue dejada de lado, para, unidos, invertir sus fuerzas contra la horda Locust.
Después de todo el caos generado por la invasión Locust, los humanos se organizaron con el objetivo de rechazar el ataque. Debito a eso, recubrieron un “puerto seguro (que serviría como base) denominado Jacinto Plateau (Altiplanicie Jacinto, considerada por muchos un paraíso), Local geológicamente privilegiado que tenia su subsuelo compuesto por granito, cuya perforación – extremamente difícil- apartaba a los enemigos de cualquier intento de ataque al lugar. Los pocos locales en que las “maquinas Locust” podrían perforar, fueron infestados por un gas extremamente letal, inhibiendo así cualquier ataque contra la altiplanicie. Con relativa seguridad, los militares ahora podían lanzar mano de un contraataque, utilizando armas con gran poder de destrucción (armas- orbitales), que además de destruir a los Locust, infelizmente alcanzaban también a los humanos que de allá no conseguían salir en el fatídico E-Day. A través del uso de estas armas de destrucción en masa, los militares consiguieron un gran éxito en aniquilar gran parte de los Locust, pero ahora 90% de la superficie del planeta Sera estaba completamente en ruinas. Las criaturas que restaban estaban nuevamente de vuelta al interior del planeta, preparándose para una nueva invertida contra loa humanos. Todos sabían que la seguridad que el local proveía no duraría para siempre...
Durante la Guerra del Péndulo, la COG (sigla para: Coalition of Ordered Governments) existía apenas como una oscura organización, liderada por el socialista fanático denominado Alexiy Desipich, cuyos 8 principias eran:
Después del E-day, los lideres que componían La COG se organizaron (utilizando para eso conductas militares muchas veces criticadas por el pueblo), transformando la Altiplanicie Jacinto en su cuartel general, utilizándolo como punto de resistencia contra los Locust.
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